KGM Musso Black: el pick-up diésel que desafía a los europeos con estilo

¿Quién dijo que los pick-up no pueden ser elegantes? El nuevo KGM Musso Black llega para romper esquemas y demostrar que robustez y distinción pueden ir de la mano. Ya lo advertimos: si buscas pasar desapercibido, este no es tu coche.
Un clásico que sigue dando guerra
Puede que su nombre te resulte familiar. El Musso lleva casi dos décadas dando vueltas por Europa, primero como SUV allá por los 90 y, desde hace siete años, como pick-up. Ahora, bajo la batuta de KGM (antes SsangYong), sigue resistiendo a la moda eléctrica y a un relevo generacional que se hace de rogar más que el Windows 12.
Mientras esperamos al heredero, la marca surcoreana ha decidido reforzar su artillería con una edición especial pensada para los mercados europeos donde todavía quedan románticos del gasóleo. Y sí, hablamos del diésel, ese combustible que algunos ya miran como si fuera un VHS, pero que sigue teniendo su público entre los que necesitan un vehículo duro de verdad.
Musso Black: cuando vestir de negro nunca pasa de moda
La edición “Black” no es solo un nombre molón. Es la declaración de intenciones de KGM para poner contra las cuerdas a los topes de gama europeos. Todo en este pick-up destila elegancia oscura: parrilla en negro brillante, llantas de aleación de 18 pulgadas a juego, carcasas de espejos y barras de techo siguiendo el mismo patrón. Si Batman tuviera que ir a trabajar al campo, probablemente elegiría uno.
Y el interior tampoco se queda atrás. Los asientos delanteros, tapizados en cuero negro, son eléctricos, calefactables y ventilados tanto para el conductor como para el copiloto. Porque sí, sudar está bien en el gimnasio, pero no mientras atraviesas un camino de cabras con la carga en la caja.
Equipamiento a la altura... sin perder el ADN musculoso
El Musso Black no es solo fachada. KGM lo ha dotado con un equipamiento tecnológico y de confort digno de una berlina premium pero sin renunciar a lo que siempre ha hecho fuerte a este modelo: dureza, capacidad de carga y ese motor diésel que resiste a las modas.
¿Quiere decir esto que se olvida del futuro? En absoluto. KGM ya tiene en la recámara una variante eléctrica, pero por ahora el Musso Black sigue apostando por la combustión para quienes necesitan autonomía real y músculo para remolcar o cargar sin miedo a quedarse sin batería en mitad del campo.
¿Por qué apostar por el Musso Black?
- Imagen exclusiva: Si buscas un pick-up diferente a los habituales Hilux o Ranger, aquí tienes una alternativa con personalidad.
- Comodidad y tecnología: Sin renunciar al trabajo duro, puedes disfrutar de asientos ventilados, cuero y detalles premium.
- Fiabilidad probada: Dos décadas en el mercado y miles de unidades rodando avalan su durabilidad.
- Precio competitivo: Suele situarse por debajo de rivales europeos en precio sin escatimar en equipamiento.
Para los nostálgicos del gasóleo (y los amantes del negro)
En tiempos donde los SUV eléctricos copan titulares y las etiquetas medioambientales se convierten en tema de conversación hasta en las barbacoas familiares, el KGM Musso Black planta cara con argumentos sólidos: potencia diésel, diseño elegante y una lista de extras difícil de igualar en su segmento.
No es el más nuevo ni presume del logo más aspiracional del mercado, pero mientras esperamos al sucesor, esta edición especial demuestra que hay vida (y mucha actitud) más allá del postureo ecológico y los lanzamientos fugaces.
Si necesitas un pick-up que no renuncie a nada y además te haga sentir algo más elegante (aunque llegues manchado de barro), dale una oportunidad al Musso Black. Y recuerda: lo bueno nunca pasa de moda. Ni siquiera si es negro.