Nueva sorpresa de Stellantis que podría devolver DS a Citroën para sobrevivir en 2025

Stellantis, ese mastodonte automovilístico con catorce marcas en su garaje, está planteándose algo que puede cambiar el panorama de la automoción europea: fusionar DS con Citroën. Sí, la marca premium francesa que nació para competir con los alemanes podría acabar de nuevo bajo el ala de los chevrones. Y no, no es el argumento de un remake automovilístico, sino una estrategia real para capear el temporal económico.
¿Por qué este giro inesperado?
El nuevo CEO, Antonio Filosa, no ha tardado en sacar la calculadora. Con las ventas y las ganancias en descenso y la competencia china pisando fuerte, toca apretarse el cinturón. Filosa ya ha dado señales claras: ha puesto en la nevera el desarrollo del sistema de conducción autónoma de nivel 3, lo que deja entrever que la cosa va en serio.
La solución que se baraja es sencilla y dolorosa: menos marcas, más músculo financiero. Y ahí es donde DS entra en el punto de mira. Sus ventas en Europa han caído un 22,5% solo en la primera mitad del 2025 y se ha despedido de China, su mercado estrella. Como quien dice, se ha quedado sin pista para despegar.
La estrategia del menos es más y más barato
La receta de Stellantis parece clara: agrupar marcas para evitar canibalización interna y ahorrar en costes. Si Lancia está al borde del precipicio por su relanzamiento poco exitoso, DS se enfrenta a una reintegración que la devolvería al redil de Citroën, convirtiéndose en una submarca aspiracional pero sin independencia propia.
Mientras tanto, Citroën sigue apostando fuerte por el low cost. Su último hit: el ë-C3 Aircross, tan barato que hasta los SUV chinos empiezan a sudar frío. DS, con su imagen premium y precios elevados, parecía jugar en otra liga… hasta ahora.
¿Qué modelos vienen? Un DS3 con sabor a Citroën
La reintegración no solo es una jugada financiera; también puede cambiar lo que vemos en los concesionarios. El próximo DS3 podría ser el primer modelo nacido de esta nueva alianza, compartiendo plataforma y tecnología con su primo Citroën pero luciendo ese toque chic parisino que tanto gusta a los fans de la marca.
¿Y mientras tanto? Los chinos arrasan y Stellantis recorta
Mientras Stellantis hace malabares para cuadrar sus cuentas, marcas como Leapmotor crecen como setas en Europa. No es casualidad que las gamas económicas estén ganando terreno mientras las premium sufren para justificar sus elevados precios. ¿Será este el fin de la era premium tal y como la conocíamos?
La disolución del clúster premium (donde estaban Alfa Romeo, Lancia y DS) parece confirmar que la estrategia pasa por unir fuerzas: Alfa Romeo podría fusionarse con Maserati y Citroën absorbería a DS. Como diría aquel: renovarse o morir (o fusionarse y sobrevivir).
¿Qué nos espera ahora? El futuro según Stellantis
- Adiós a la dispersión: menos marcas, más foco.
- Citroën reforzando su gama asequible, mientras DS buscará no perder su halo chic dentro del grupo.
- Más sinergias y menos gastos superfluos: la supervivencia pasa por optimizar recursos.
- El mercado chino, cada vez más lejos para las marcas europeas.
En resumen, el 2025 va a ser movidito para Stellantis. Puede que pronto veamos un Citroën con alma de DS (o al revés), mientras los SUV chinos siguen llenando las calles europeas. ¿Quién dijo que el mundo del motor era aburrido?