Marc Hedrich, CEO Kia Europa: "Un coche eléctrico por 20.000 euros no es viable"

Marc Hedrich, CEO Kia Europa: "Un coche eléctrico por 20.000 euros no es viable"
Marc Hedrich no ve viable meterse en esta guerra de precios sin sacrificar la rentabilidad

Marc Hedrich, el mandamás de KIA Europa, lo ha soltado sin anestesia: vender un coche eléctrico por menos de 20.000 euros hoy es una misión imposible para cualquier marca que quiera seguir pagando la luz en la oficina. Mientras tanto, la competencia europea saca brillo a sus calculadoras y prepara una avalancha de compactos urbanos baratos, aunque, ojo, con márgenes que harían llorar a más de un financiero.

La realidad bajo los 20.000 euros: mucho chino, poco europeo

Echando un vistazo al escaparate actual, los eléctricos por debajo de esa barrera psicológica tienen nombre y pasaporte asiáticos. BYD Dolphin Surf, Dacia Spring y Leapmotor T03 forman ese club exclusivo, pequeño y eminentemente urbano. Lo curioso es que, salvo el Dacia —que lleva apellido rumano pero corazón chino—, todos son importados del gigante asiático.

Eso sí, pronto este grupo tendrá nuevos miembros con raíces más europeas (aunque no necesariamente fabricados aquí). Citroën promete su ë-C3 barato y con 200 km de autonomía para finales de año. FIAT también se suma al carro con el Grande Panda y una versión más terrenal del 500e, gracias a las baterías LFP que bajan el coste sin perder demasiada dignidad.

Renault y Volkswagen: los aspirantes con ADN europeo

Renault prepara su cuarto Twingo para debutar a principios del año que viene. No vendrá solo: Dacia y Nissan compartirán plataforma y piezas para lanzar sus propios urbanos eléctricos low cost. El precio más apetecible lo tendrá el próximo Dacia Spring, rozando los 18.000 euros antes de ayudas… Casi tan barato como unas vacaciones en Benidorm fuera de temporada.

Volkswagen tampoco quiere quedarse fuera del baile y ya ha puesto fecha al ID.1: llegará en 2027, prometiendo superar los 250 km de autonomía y fabricado en Portugal para rascar céntimos donde se pueda. Eso sí, los rumores dicen que el beneficio será tan ajustado que casi saldrá más a cuenta montar una churrería.

KIA: entre la prudencia financiera y el vértigo tecnológico

Mientras tanto, KIA prefiere esperar en la banda. Su CEO en Europa no ve viable meterse en esta guerra de precios sin sacrificar la rentabilidad. No es que no quieran jugar, es que no están dispuestos a perder dinero por cada coche vendido. Y, en el fondo, ¿quién puede culparles? Nadie quiere ser el héroe caído en la batalla del margen cero.

¿El secreto está en las baterías?

Parte del truco para bajar precios está en las baterías LFP (litio-ferrofosfato), menos costosas que las tradicionales y cada vez más presentes en modelos urbanos. Marcas como Hyundai y la propia KIA están aliándose con gigantes coreanos como LG, Samsung y SK para plantar cara a China en esta carrera tecnológica. Pero hasta que la economía de escala y los avances permitan dar el salto sin perder la camisa, KIA seguirá apostando por modelos algo más caros —y rentables— como el EV3 o el inminente EV2.

¿Quién se atreverá a ganar —o perder— dinero con los eléctricos low cost?

La carrera está servida: Renault, Stellantis y Volkswagen se lanzan al barro con coches eléctricos urbanos muy asequibles. KIA observa desde la tribuna, convencida de que aún es pronto para sacar músculo en este segmento sin dejarse la piel (y la cuenta de resultados).

¿Quién tendrá razón? ¿Serán los valientes los que conquisten las ciudades eléctricas o acabará imponiéndose la cautela financiera? Por ahora, si buscas un eléctrico por menos de 20.000 euros y no quieres esperar tres años ni pedirlo a China, tendrás que conformarte con lo poco disponible… o cruzar los dedos para que la próxima generación traiga precios tan bajos como prometen.