Ford Mustang GTD Liquid Carbon: pura fibra, poca dieta y mucha actitud

Ford Mustang GTD Liquid Carbon: pura fibra, poca dieta y mucha actitud
Mustang GTD no es un coche más, Es una declaración de intenciones con sabor a gasolina y fibra tejida.

El Ford Mustang GTD ya era la bestia más salvaje de la familia, pero parece que en Ford pensaron que aún podía lucir más radical. ¿Cómo? Presentando el acabado Liquid Carbon, una versión donde la pintura pasa a un segundo plano (o, directamente, se toma vacaciones) y todo el protagonismo se lo lleva la carrocería en fibra de carbono al desnudo. Sí, como en los auténticos coches de carreras, aquí la estética va de la mano con la ingeniería.

¿Fibra de carbono por capricho?

No solo es una cuestión de postureo. El Mustang GTD Liquid Carbon toma inspiración directa del modelo con el que Ford compite en el IMSA, donde la fibra de carbono es la reina indiscutible. ¿El resultado? Unas líneas agresivas y una silueta que parece esculpida por el viento, pero también una rebaja de peso. Eso sí, que nadie espere milagros: el ahorro respecto al GTD Carbon Series con el paquete Performance es de unos 6 kilos. No es que puedas dejar de ir al gimnasio, pero cualquier gramo cuenta cuando hablamos de prestaciones.

Detalles exclusivos para sibaritas del motor

La exclusividad de este acabado va más allá del simple "mira cuánto carbono llevo". El Liquid Carbon incorpora pinzas de freno Brembo pintadas de negro, detalles en negro brillante en la inscripción GTD de la zaga y, por supuesto, el paquete Performance incluido de serie. Esto se traduce en llantas de magnesio, aerodinámica activa y un frontal que no deja indiferente a nadie. Dentro del habitáculo, el ambiente sigue siendo deportivo pero sin perder clase: tapicería en cuero negro mezclado con microfibra Dinamica y costuras Hyper Lime para recordarte que estás sentado en algo muy especial.

No es solo apariencia: hay tecnología y carreras bajo la piel

Greg Goodall, ingeniero jefe del programa Mustang GTD, lo resume bien: este modelo es una muestra de lo que Ford puede hacer cuando mezcla su tradición deportiva con tecnología punta. La carrocería expuesta no es solo para presumir en semáforos; cada elemento está pensado para mejorar el rendimiento aerodinámico y exprimir hasta la última gota de adrenalina. Y si te lo preguntas, sí, este Mustang grita carreras desde cualquier ángulo.

¿Cuándo podrás verlo rugir?

Las primeras entregas del Ford Mustang GTD Liquid Carbon están previstas para octubre. Así que si eres de los que sueñan con fibra de carbono hasta en el cepillo de dientes y no te asusta llamar la atención allá donde vayas, ve ahorrando, porque este pony car viene dispuesto a dejar huella… y alguna que otra mandíbula desencajada.

Bonus track: ¿Por qué tanto revuelo por 6 kilos menos?

Puede parecer poca cosa, pero en el mundo de los deportivos cada kilo cuenta. Además, aquí lo importante no es solo la báscula: es el combo entre presencia visual y herencia racing. El Liquid Carbon no busca adelgazar para un desfile de moda, sino para rendir mejor en circuito… y dejar claro que el Mustang GTD no es un coche más. Es una declaración de intenciones con sabor a gasolina y fibra tejida.