El último Nissan GT-R ya tiene dueño: adiós definitivo a un mito japonés

El último Nissan GT-R ya tiene dueño: adiós definitivo a un mito japonés
La historia del Nissan GT-R ha llegado a su fin

La historia del Nissan GT-R ha llegado a su fin. Sí, ese coche que durante casi dos décadas ha hecho sudar frío a Porsche, Lamborghini y compañía en circuitos y drag races alrededor del mundo. El último ejemplar acaba de salir de la línea de producción en la planta de Tochigi, poniendo punto final a una época dorada que comenzó en 2007 y, por si fuera poco, el afortunado no será un jeque árabe ni acabará criando polvo en un museo. Se va directo a manos de un entusiasta japonés que, suponemos, ya debe estar buscando carreteras con curvas... y radares despistados.

De Skyline a leyenda: el GT-R que conquistó el mundo

Hablar del GT-R es hablar de uno de los deportivos más emblemáticos de la historia japonesa, y probablemente mundial. Su linaje arranca en los años 60, pero fue en 1989, con la llegada del Skyline GT-R R32, cuando Nissan reescribió las reglas. Su rendimiento y tecnología le valieron el apodo de “Godzilla”, el monstruo que venía de Japón para arrasar a todo lo que se le pusiera delante, tanto en la carretera como en las pistas de competición.

Después vinieron el R33 y, sobre todo, el R34, un modelo que no solo enamoró por su motor RB26DETT y su facilidad para ser modificado hasta el infinito, sino que también se ganó un lugar en la cultura pop gracias a videojuegos como Gran Turismo y Need for Speed, y películas como Fast & Furious. Un auténtico icono para varias generaciones que soñaban con tener uno (o al menos tunearlo virtualmente).

El R35: motor V6 biturbo y 18 años de evolución sin sustituto

En 2007 nació el GT-R R35, el “samurái” moderno que apostó por una receta diferente pero igual de brutal: motor V6 twin-turbo VR38DETT ensamblado a mano por nueve maestros artesanos Takumi. Un coche que se mantuvo vigente durante casi dos décadas gracias a continuas mejoras y ediciones especiales, demostrando que cuando algo funciona tan bien... ¿para qué cambiarlo radicalmente?

A lo largo de estos 18 años se han fabricado unas 48.000 unidades del GT-R en Tochigi, cada una con su propia historia. Algunas más discretas, otras firmadas por Nismo y listas para devorar cronómetros. Pero todas compartiendo el mismo corazón artesanal y esa aura de leyenda viva.

El broche final: un GT-R Premium T-Spec Midnight Purple

Nissan no podía despedirse de su hijo predilecto con una configuración cualquiera. El último GT-R construido es una versión Premium T-Spec bañada en el mítico color Midnight Purple (ese tono que parece cambiar según el ángulo y la luz), rematado con llantas doradas. No es un coche destinado a exposición ni a convertirse en un unicornio especulativo: fue pedido por un cliente japonés real, dispuesto a disfrutarlo como debe ser: conduciéndolo.

La marca lanzó varias ediciones especiales para celebrar la despedida y decir “hasta luego” (o “sayonara”, si nos ponemos en modo nostálgico) en 2025. Pero este último ejemplar representa mucho más que un simple cierre de producción: es el símbolo de una era donde la pasión por el motor y la tecnología japonesa alcanzaron su punto más alto.

¿Y ahora qué? El futuro del GT-R sigue siendo un misterio

Con los rumores apuntando a una posible próxima generación híbrida (o incluso eléctrica), la pregunta es obligada: ¿volverá Godzilla a rugir? Por ahora solo queda esperar y soñar con lo que Nissan pueda tener escondido bajo la manga. Lo que está claro es que el legado del GT-R es innegable y ha dejado una huella imborrable en la historia del automóvil.

Como dijo Iván Espinosa, CEO de Nissan, “su legado es un testimonio de la pasión de nuestro equipo y la lealtad de nuestros clientes en todo el mundo”. Y no es para menos. Se va el GT-R tal como vivió: dejando boquiabiertos a propios y extraños.

Bonus track: curiosidades rápidas del GT-R R35

  • El motor VR38DETT se fabrica completamente a mano, ensamblado por artesanos Takumi.
  • Ha vendido unas 48.000 unidades desde 2007.
  • Fue pionero en sistemas de tracción total inteligente para deportivos.
  • Presente en videojuegos, películas y hasta en sueños húmedos de petrolheads.

Adiós, Godzilla. Nos vemos en la próxima curva… o en el siguiente DLC.