El sorprendente motivo por el que Volkswagen evita los tiradores y retrovisores de moda en sus coches eléctricos

En plena fiebre por el coche eléctrico, parece que la batalla por la eficiencia se libra hasta en los detalles más pequeños. ¿Tiradores de puertas integrados? ¿Retrovisores digitales con cámara? Muchos fabricantes se han subido a ese tren, pero en Wolfsburgo han decidido quedarse en el andén mirando con cara de “eso no es para mí”. ¿Por qué Volkswagen no quiere saber nada de estas soluciones que otros consideran el futuro? Hoy te lo cuento, y ojo, que la respuesta no es tan simple como parece.
El aire: ese enemigo invisible que devora tu batería
Cuando hablamos de autonomía en un coche eléctrico, el principal culpable de que el indicador baje más rápido de lo que te gustaría tiene nombre y apellidos: la resistencia aerodinámica. Según los propios ingenieros de Volkswagen, hasta un 42% del consumo energético en carretera se lo lleva el aire que se resiste a dejarte pasar. El resto te lo gasta ese colega que nunca pone bien los intermitentes, pero eso es otra historia.
Para luchar contra este invisible villano, Volkswagen ha levantado uno de los mayores túneles de viento del planeta. Allí, día tras día, los ingenieros buscan el equilibrio perfecto entre eficiencia, funcionalidad y, por supuesto, costes. Porque no todo vale cuando hablamos de poner coches en la calle (y menos si quieres que alguien los compre).
¿Vale la pena complicarse con tiradores integrados?
Últimamente, muchos fabricantes han apostado por los tiradores escamoteables, esos que desaparecen mágicamente en la carrocería y solo salen cuando los necesitas (como las croquetas cuando hay visita). ¿La idea? Mejorar la aerodinámica y dar un toque futurista al diseño.
Pero Volkswagen ha dicho “gracias, pero no”. ¿El motivo? Los beneficios reales son mínimos si los comparas con las complicaciones que traen consigo. Estos sistemas suelen ser más caros, pueden fallar con el tiempo y, lo más importante, apenas aportan mejoras medibles en la autonomía comparados con otras áreas donde sí merece la pena invertir esfuerzos.
- Aerodinámica: La carrocería y los pasos de rueda influyen mucho más en el rozamiento que los tiradores.
- Coste y mantenimiento: Los sistemas retráctiles son más caros de fabricar y reparar si algo falla.
- Practicidad: En invierno o tras un lavado, pueden quedarse atascados… y ahí empieza el espectáculo.
Retrovisores por cámara: ¿futuro o moda pasajera?
Lo mismo pasa con los famosos retrovisores digitales. Sí, son cool. Sí, prometen menos resistencia al viento y más visión nocturna. Pero Volkswagen no termina de verlo claro. ¿Por qué?
- Costes elevados: No solo hay que pagar por las cámaras, también por las pantallas interiores y todo el cableado extra (que pesa más, por cierto).
- Fiabilidad: Una cámara mojada o sucia ve menos que tú sin café a las 7 de la mañana.
- Aceptación del usuario: Muchos conductores siguen prefiriendo el espejo tradicional. Será por costumbre o porque mirar una pantalla para comprobar si te puedes cambiar de carril les da más ansiedad que revisar el WhatsApp del jefe.
¿Dónde está el verdadero secreto de la eficiencia?
La clave está en priorizar. Según Volkswagen, centrarse en la forma global del coche, los pasos de rueda o los bajos carenados ofrece mejoras mucho más sustanciales que andar complicándose con gadgets modernos cuya ganancia es testimonial. De hecho, mientras algunos presumen de coeficientes aerodinámicos imposibles (y aquí podríamos hablar largo y tendido sobre ciertas polémicas con marcas chinas), los alemanes prefieren apostar por soluciones prácticas, robustas y fáciles de mantener.
No todo lo moderno es mejor y menos si vives en Alemania
Volkswagen prefiere soluciones sencillas pero efectivas. Tiradores tradicionales y espejos convencionales pueden parecer menos “techies”, pero cuando toca elegir entre fiabilidad, coste y mejoras reales en autonomía, ganan por goleada. Así que ya sabes: la próxima vez que veas un eléctrico con tiradores salidos del futuro o retrovisores con pantallitas, piensa si realmente te cambiaría tanto la vida… o si prefieres un coche práctico que no te deje tirado ni cuando llueve ni cuando hace -10ºC fuera.
La eficiencia está en los detalles… pero no siempre en los más llamativos.