El secreto detrás del último susto de Aston Martin Vanquish: el fallo de frenos que nadie esperaba

Cuando escuchas "Aston Martin Vanquish", seguramente piensas en velocidad, lujo y ese rugido inconfundible de un V12. Pero, ¿y si te digo que lo que ahora preocupa no es cuánto corre, sino cómo frena? Sí, hasta los deportivos más refinados tienen sus días grises. Y hoy le ha tocado a este icono británico enfrentarse a una revisión por un motivo que ni James Bond vio venir: un fallo de software en el sistema de frenos.
Un deportivo de infarto... pero con un pequeño problema digital
El Aston Martin Vanquish lo tiene todo para enamorar: motor V12 biturbo con 835 caballos, tracción trasera y una caja ZF automática de ocho marchas capaz de catapultarte de 0 a 100 km/h en solo 3,3 segundos. Todo esto rematado con una velocidad máxima de 345 km/h. Vamos, que si te distraes medio segundo mirando el velocímetro, ya has cruzado la frontera.
La frenada, como cualquier conductor sensato imaginaría, está a la altura de las circunstancias: frenos Brembo con pinzas de seis pistones delante y cuatro detrás, y la opción de frenos carbonocerámicos con discos de 410 mm delante y 360 mm detrás. ¿Suficiente? Debería serlo… salvo que un “duendecillo” informático se cuele en el sistema.
¿Qué ha pasado realmente? El software mete la pata
La alerta la ha dado la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) estadounidense tras detectar un problema en el software encargado de gestionar la asistencia a la frenada. No hablamos de un tornillo suelto ni de pastillas gastadas: aquí el culpable es el código que controla la bomba de vacío, esencial para que el pedal del freno mantenga esa suavidad tan típica de los coches premium.
Bajo ciertas condiciones, la bomba puede dejar de hacer bien su trabajo. ¿Consecuencia? Un pedal más duro de lo normal, una distancia de frenado superior a la esperada y un ABS que puede decidir intervenir antes de tiempo para compensar la falta de vacío. Si eres fan de las emociones fuertes, esto podría parecerte divertido, pero te aseguro que no es el tipo de sorpresa que quieres al acercarte a una curva.
¿Cuántos Vanquish están en el punto de mira?
No cunda el pánico: la llamada a revisión afecta a solo unas 400 unidades en todo el mundo (178 en Estados Unidos), fabricadas entre agosto de 2024 y junio de 2025. El primer aviso saltó en Países Bajos en mayo y desde entonces se han detectado otros dos casos parecidos. El común denominador: todos comparten la misma versión del software en el módulo del ESP, ese pequeño gran cerebro que mantiene el coche pegado al asfalto… salvo cuando se despista.
¿Qué deben hacer los propietarios?
Si tienes un Vanquish producido en ese rango de fechas, toca visita al concesionario oficial Aston Martin. Allí actualizarán el software del sistema de frenado completamente gratis. No necesitas cambiar piezas ni dejar tu deportivo semanas en el taller; basta con una actualización rápida que debería dejarlo todo en orden.
Nadie es perfecto, ni siquiera Aston Martin
Hasta ahora no se han registrado accidentes o sustos graves relacionados con este fallo, pero la marca ha preferido curarse en salud y actuar antes de que la cosa vaya a mayores. Es una prueba más de que incluso los fabricantes más exclusivos pueden tropezar con los retos del coche moderno: tanta electrónica ayuda… hasta que se pone creativa.
Así que ya sabes, si tienes un Vanquish aparcado en el garaje y tu plan era presumir este fin de semana, mejor pásate primero por el concesionario. Porque correr está bien, pero parar a tiempo siempre será tendencia.